¿Qué remedios naturales pueden ayudar a reequilibrar la situación de tu intestino y restablecer la eubiosis?

 

Demos un paso atrás: ¿sabes realmente qué quiero decir exactamente con los términos eubiosis y disbiosis?

En la base de prácticamente todos los problemas que afectan al tracto gastrointestinal hay dos problemas: la disbiosis y el aumento de la permeabilidad intestinal.

En el artículo de hoy hablaremos del primero y, por lo tanto, de cómo la disbiosis es la causa del desequilibrio de muchas funciones intestinales y generales de nuestro organismo, y de cómo recrear un nuevo estado de eubiosis duradero en el tiempo.

Si, por el contrario, te interesa profundizar en el aspecto de la permeabilidad intestinal, consulta este artículo sobre el síndrome del intestino permeable.

 

El intestino delgado tiene la función de filtrar lo que el cuerpo retiene, porque es beneficioso para nuestra salud, y lo que, por el contrario, es conveniente eliminar. Todo esto se lleva a cabo a través del proceso de absorción intestinal y, para hacerlo de la mejor manera posible, nuestro organismo ha ideado un «plan diabólico»: las vellosidades intestinales.

Estas protuberancias crean una superficie lineal de absorción de 300 m² (!), como si dentro del estómago de cada uno de nosotros tuviéramos a nuestra disposición una superficie equivalente a una gran casa de tres pisos para absorber los nutrientes que necesitamos.

Sin embargo, la superficie de las vellosidades no es como la piel, que tiene varias capas, sino que está formada por una única capa fina de células: por lo tanto, es muy delicada y, si una célula se daña, no hay nada debajo de ella que pueda realizar sus funciones. Por eso, la renovación celular es muy rápida, para sustituir rápidamente las células dañadas.

 

Pero, ¿qué células? A nivel de la superficie de la vellosidad tenemos:

– enterocitos, las células con función de absorción y filtro

– células mucosas que producen moco con función lubricante y protectora (pero que no debe ser excesivo para no obstruir la absorción)

– células neuroendocrinas que se encargan de transmitir todos los mensajes entre el intestino y el cerebro

Dentro de cada vello hay una cavidad que es a la vez horno y almacén de células: aquí se encuentran las células madre, células inmaduras que, según las necesidades, están listas para evolucionar y convertirse en un enterocito maduro, o en una célula mucosa adulta, una célula endocrina activa y perfectamente eficiente. Para estar bien, es necesario que las células adultas estén en perfecto equilibrio en cuanto a su número y proporción entre sí y que funcionen de manera impecable.

 

De lo contrario, podría ocurrir que:

– la función de absorción no se lleve a cabo correctamente

– haya demasiado o demasiado poco moco

– los mensajes hacia y desde el cerebro lleguen de forma confusa, provocando problemas como streñimiento, problemas de peristaltismo, etc.
– la flora está desequilibrada y las enzimas digestivas no son tan eficaces como deberían.

Para evitar todo esto, conviene trabajar no tanto sobre las células adultas ya formadas, que se renuevan muy rápidamente (aproximadamente cada 5 días), sino sobre el buen funcionamiento de las células madre jóvenes, para que den origen a células óptimas tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo.

¿Y de qué depende el buen trabajo de estas pequeñas y potentísimas células madre intestinales? Del microambiente que las rodea, es decir, de la situación de eubiosis o disbiosis intestinal.
Trabajar sobre la eubiosis intestinal significa, ante todo, trabajar en la correcta diferenciación de las células madre y, al mismo tiempo, regular la absorción y eliminar las sustancias que interfieren con el buen funcionamiento de las células adultas (por ejemplo, la caseína de los productos lácteos, que forma una especie de “pegamento” que se deposita sobre las microvellosidades).

¿Cuándo trabajar la eubiosis con remedios naturales?
Se pueden realizar 2–3 ciclos al año de simple prevención si no existen problemas.
Si, en cambio, ya nos encontramos en un estado de disbiosis, existen numerosos remedios que pueden devolver la salud al intestino.

En presencia de disbiosis, los síntomas más frecuentes suelen ser:

  • sobrecarga hepática, ya que el hígado tiene dificultad para eliminar las toxinas que se acumulan en el intestino, con la consiguiente alteración de los valores de ALT y AST, dificultades digestivas, alteración del colesterol, cansancio e irritabilidad

  • ligera aceleración del ritmo respiratorio o mayor fatiga al subir escaleras

  • cansancio superior a la media

  • dolor de cabeza

  • dificultades digestivas, reflujo, colitis, estreñimiento, hinchazón, intolerancias alimentarias

  • alteraciones del estado de ánimo

Para comprender mejor el estado de nuestro intestino y establecer en qué nivel es más oportuno intervenir, en FarmaYoga es posible realizar una prueba muy completa llamada InFlora Scan, que permite evaluar parámetros importantes relacionados con la disbiosis, la permeabilidad, la inflamación y otras condiciones específicas.

A partir de ahí, preferiblemente con los resultados en mano, podemos elaborar protocolos personalizados a seguir para recuperar una salud intestinal completa y dejar de depender de probióticos, antibióticos, etc.